La historia de la empresa comenzó en 1983, con un proyecto orientado a la producción primaria de yerba mate. En 1995 incorporó el servicio de secado para terceros y, en 2008, adquirió y relanzó la marca As de Bastos, con la que comenzó a comercializar su propio producto.
Actualmente, la firma trabaja en distintas etapas de la cadena productiva. Cuenta con producción de semillas y plantines que utiliza para sus propias plantaciones y también comercializa a otros productores. Además, realiza nuevas plantaciones cada año e incorporó maquinaria para mecanizar parte de las tareas de cosecha.
Las instalaciones industriales permiten procesar distintos tipos de yerba mate y elaborar blends, según las características buscadas para cada producto. Esta capacidad forma parte de un esquema que combina la producción primaria con el procesamiento de la materia prima.
El secado y el estacionamiento de la yerba
En la etapa industrial, el proceso de secado incluye sapeco, presecado y secado a cinta. Durante el presecado se completa la eliminación de humedad de las hojas más pequeñas, que luego pasan al tramo final del proceso.
Una vez seca, la yerba se traslada a depósitos para cumplir el período de estacionamiento natural, que en la empresa se extiende entre 20 y 24 meses. Este tiempo permite desarrollar las características del producto antes de su comercialización.
“Buscamos que no tenga contaminación de humo en el paladar; cuando tomás el mate te das cuenta, es un mate suave. El estacionamiento natural nos parece un estándar de calidad muy alto”, explicó José Luis Lorenzo, propietario de la firma, en diálogo con Canal Doce.
Con más de tres décadas de actividad, As de Bastos mantiene su producción en Dos de Mayo y trabaja en la incorporación de procesos mecanizados e industriales a una actividad que conserva etapas tradicionales, como el estacionamiento natural.

