Este viernes, Marcos Rojo consumó su conflictiva salida de Boca Juniors. Tras varios desencuentros con la dirigencia liderada por Juan Román Riquelme y el DT Miguel Ángel Russo, el zaguero firmó la rescisión de su contrato con el club xeneize. De esa manera se convierte en jugador libre y su futuro estaría en Racing.
Frente a los medios de prensa, el defensor valoró el cariño recibido por parte de los hinchas. “Agradecerles por el cariño y el respeto siempre. Le voy a ser un agradecido de por vida a este club. Disfruté mucho de jugar en la cancha de Boca y de la gente”, indicó.
Posteriormente, explicó que en los últimos días no tuvo contacto con Riquelme ni con el entrenador xeneize. Así, su desvinculación con el club la gestionó únicamente con Marcelo Delgado, el único miembro que quedó tras la disolución del Consejo de Fútbol.
Por otro lado, reveló que este sábado mañana estará presente en La Bombonera para observar el encuentro entre Boca y Racing por la cuarta jornada del Torneo Clausura.
Cuando atendió a los medios tras salir de la escribanía, Rojo dijo que se iba a su casa “a descansar”. Pero minutos más tarde apareció en la Clínica Deragopyan para realizarse la revisión médica y convertirse en nuevo refuerzo del conjunto que comanda Gustavo Costas.
Luego de realizarse la revisión médica, el ex capitán hizo un fuerte descargo en redes sociales. En el mensaje agradeció a los hinchas, pidió “disculpas” por sus errores y le tiró un palito a la dirigencia. “Hay cosas que prefiero guardarme”, sentenció.

