Con apenas 15 años, el misionero Nicolás Losavio se convirtió en una de las grandes apariciones de la selección argentina en la Copa Mundial y Festival Sub 15, disputado en Azerbaiyán.
Forma parte de las divisiones inferiores de San Lorenzo de Almagro y se refirió a su experiencia con la Albiceleste, sus metas a corto plazo y el orgullo de representar a su provincia.
“Al principio estaba un poco nervioso, no voy a mentir, pero con el correr de los partidos me fui soltando mucho más”, indicó Losavio, en diálogo con Canal Doce.
A pesar del desgaste físico y la alta exigencia de enfrentarse a selecciones de todo el mundo, el mediocampista ofensivo se consolidó como el máximo goleador del seleccionado nacional, firmando un total de siete anotaciones en el campeonato (dos ante Malaui, un hat-trick frente a Bolivia y uno más contra Croacia). Su gran desempeño no pasó desapercibido: incluso tuvo el privilegio de conocer al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien presenció los encuentros ante Argelia y Portugal y le firmó la pelota con la que convirtió sus tres goles a los bolivianos.
Identidad azulgrana y ADN misionero
Nacido en Oberá en marzo de 2011, Losavio dio sus primeros pasos en una escuelita local antes de sumarse formalmente a San Lorenzo en 2021, tras superar una prueba de captación en la Ciudad Deportiva. Además de su talento innato, el joven volante guarda un vínculo entrañable con la historia del club de Boedo: es sobrino nieto de Rodolfo “Lobo” Fischer, uno de los máximos ídolos y goleadores históricos de la institución.
Consultado sobre sus espejos en el fútbol profesional, el mediocampista destacó su afinidad con el estilo de juego de Nico Paz, con quien se siente identificado por su posición y características dentro de la cancha.

Objetivos claros para el cierre de año y el futuro
De regreso en Buenos Aires tras el parate internacional, Losavio ya se mentaliza en lo que resta de la temporada con las divisiones menores del Ciclón y proyecta sus próximos desafíos: “En San Lorenzo nos quedan cinco partidos y mi aspiración para el año que viene es poder sumar minutos en la reserva”, señaló.
Finalmente, fiel a sus raíces, el juvenil adelantó que aprovechará las semanas de descanso a fines de diciembre para viajar a Misiones, reencontrarse con familiares y amigos, y recargar energías de cara a la pretemporada que marcará el pulso de su crecimiento en el fútbol grande de la Argentina.

