El salario mínimo vital y móvil de Argentina se ubica en 225 dólares, según datos de una consultora internacional, lo que posiciona al país con el menor salario mínimo de toda Latinoamérica. Costa Rica lidera la región con 729 dólares, seguida de Uruguay con 593 dólares y Chile con 567 dólares. Paraguay y Bolivia también registran cifras superiores, con 411 y 395 dólares respectivamente.
El retroceso actual supera incluso la crisis de 2001, cuando se desplomó el poder adquisitivo tras la salida de la convertibilidad. El salario mínimo medido en dólares perdió casi un 50% de su valor, lo que ubica a la Argentina en el último lugar de América Latina. De esta manera, los ingresos de los trabajadores argentinos no alcanzan para cubrir los costos básicos.
El salario mínimo queda rezagado frente a la inflación
Los incrementos de precios desde 2023 han dejado al salario mínimo notablemente rezagado frente a la inflación. La caída sostenida afecta directamente la capacidad de consumo y la economía interna, traduciéndose en pérdida de poder adquisitivo y dificultades para sostener una vida digna. Comparando con Brasil, cuyo salario mínimo es de 288 dólares, Argentina queda incluso por debajo de su vecino, mientras otros países de la región mantienen un crecimiento salarial más estable.
La situación genera alarma social y económica en el país, si se tienen en cuenta los datos de la consultora. De seguir así, la brecha regional seguirá ampliándose y los trabajadores continuarán perdiendo terreno frente a la inflación. En especial, por la necesidad de políticas nacionales que mejoren el poder adquisitivo y la protección de los ingresos laborales.

