Con la llegada de Semana Santa, los consumidores buscan opciones de pescado fresco y seguro para sus menús familiares. En ese aspecto, comerciantes de Posadas destacan la importancia de observar el color de las escamas, el brillo de los ojos y el correcto manejo de la cadena de frío para evitar intoxicaciones.
Marcos Javier, comerciante con experiencia en Posadas, explicó a Canal Doce que la mayoría de los pescados llega congelado desde provincias como Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires. “Toda la mercadería entra congelada; la única excepción es el salmón, que se conserva en refrigeración, pero tampoco puede estar muchos días sin congelar”, detalló.
El especialista recomendó revisar los ojos y las escamas del pescado: “Si el ojo está seco o hundido, el pescado puede tener más de tres meses. Siempre debe tener ojos naturales, saltones, y escamas brillantes, como en esta Boga de 2,5 kg que tenemos lista para la parrilla”, señaló.
Conservación y transporte
Javier enfatizó que el pescado debe mantenerse en cadena de frío durante el transporte: “Lo ideal es usar una conservadora o una bolsa térmica; no hay que dejar que la carne se caliente ni que se descongele”, aseguró. De este modo, se preserva la frescura y se evita cualquier riesgo sanitario.
Además, dio pautas sobre la cantidad para una familia tipo: “Para cuatro personas, una boga de 2 kg alcanza para la parrilla, o 1 kg de filet o milanesas, calculando una porción por cada miembro”, explicó.
Precios y variedades
En la pescadería, los precios varían según el tipo de pescado. “El Sábalo se vende a $9.000 por kilo, el Pacú está en oferta a $11.500, la Boga para parrilla a $12.500, y los filet entre $10.500 y $13.000”, detalló Javier. También destacó descuentos al pagar al contado, que reducen $1.000 por kilo en algunos productos.
El comerciante resaltó que la demanda aumenta en Semana Santa, y muchas familias hacen reservas anticipadas para asegurar disponibilidad. “Todavía no hay un pico fuerte, pero la gente ya averigua y se organiza para la fecha”, comentó.
Por último, los expertos coincidieron en que comprar pescado fresco requiere atención a detalles sencillos pero fundamentales: color, olor, brillo de los ojos y escamas, correcto almacenamiento y transporte. Así se garantiza una experiencia segura y sabrosa para el hogar.

