Esta semana, el dólar mayorista encadenó su quinta rueda consecutiva en alza y se ubicó al borde del techo de la banda de libre flotación establecida por el Banco Central. En paralelo, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedió un 2,5% y cerró en 1.759.874 puntos. Medido en dólares, el Merval cayó por debajo de los 1.200 puntos, su piso desde agosto de 2024, y quedó prácticamente a la mitad del récord de casi 2.400 puntos alcanzado en enero.
La plaza financiera argentina cerró este viernes con una jornada cargada de tensiones, marcada por la continuidad del derrumbe de precios luego de la derrota del oficialismo en la elección legislativa de la provincia de Buenos Aires. El resultado político impactó de lleno en los mercados, que mostraron señales de desconfianza y ajustes en casi todos los frentes.
Qué pasó con el dólar y su acercamiento al techo de la banda
El analista Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group, explicó la situación en la red social X: “Hay una postura muy grande de venta en el techo de la banda, a $1.472, el techo hoy del esquema cambiario”. Durante la jornada, el dólar mayorista llegó a negociarse a un récord de $1.457 y cerró a $1.453, a solo 19 pesos del límite superior de la franja.
Los activos argentinos en el exterior tampoco escaparon a la caída. En Wall Street, los ADR de empresas locales operaron en terreno negativo. Banco Supervielle retrocedió 6,9% y Transportadora Gas del Sur 6,3%, entre las bajas más pronunciadas.
La aversión al riesgo también golpeó con fuerza a la deuda soberana. Los bonos hard dollar, que pagan en moneda extranjera, se desplomaron en promedio un 4,3%. Como consecuencia, el riesgo país volvió a aproximarse a los 1.100 puntos básicos, un nivel que refleja la creciente desconfianza de los inversores.

Las medidas del Banco Central
En paralelo, el Banco Central adoptó medidas para intentar contener la tensión cambiaria. Tras un fuerte apretón monetario para restringir la liquidez, bajar la presión cambiaria y facilitar financiamiento al Tesoro, la entidad redujo esta semana en diez puntos la tasa de pases con los bancos, hasta el 35%. Además, disminuyó los rendimientos en la última licitación de bonos, aunque estos todavía permanecen cerca de un 60% de tasa efectiva anual, más del doble de la inflación esperada.
El titular del BCRA, Santiago Bausili, reconoció la dificultad de las últimas semanas: “Dijimos que el fuerte apretón monetario era transitorio y ahora vamos a una situación de mayor normalidad. Es cierto que las empresas se encontraron con situaciones complicadas por el fuerte aumento de las tasas y la escasez de pesos”. El funcionario agregó que la autoridad monetaria continuará con una postura cautelosa.
En el frente cambiario, la presión alcista se consolidó. La cotización interbancaria subió 21 pesos respecto del jueves, lo que implicó un incremento del 1,5% y la llevó a $1.453 por unidad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, declaró que el Tesoro no intervino con ventas de dólares en el mercado de cambios y afirmó que se mantienen sin cambios el ancla fiscal y las bandas cambiarias.
Preocupación en varios frentes
Sin embargo, las consultoras advirtieron sobre un escenario complejo. C-P Consultora anticipó que el Gobierno enfrentará “un bimestre muy complicado en el mercado del dólar” debido a la ausencia de ingresos fuertes del agro y a un mercado excesivamente dependiente de flujos financieros. La firma proyectó la necesidad de vender reservas para cubrir el desbalance.
Por su parte, Inversiones Andinas vinculó la turbulencia directamente con el resultado electoral: “El resultado electoral en la Provincia de Buenos Aires profundizó la incertidumbre política y aceleró las presiones cambiarias, dejando al Gobierno frente a un dilema de alto costo: perder reservas, convalidar mayor inflación o reinstalar restricciones cambiarias”.
La consultora señaló además que, en todos los escenarios, el margen de maniobra del Gobierno luce limitado. “Hasta las elecciones, el principal sostén provendrá de los desembolsos del Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, la sostenibilidad posterior continúa siendo incierta, lo que mantiene al mercado en un estado de cautela”, evaluó.
En este contexto, la política sumó más tensión. El presidente Javier Milei vetó la ley de reparto de fondos de Aportes del Tesoro de la Nación (ATN), luego de haber hecho lo mismo con la ley de financiamiento universitario y la de emergencia pediátrica. Estas decisiones incrementaron el descontento de gobernadores y sectores de la sociedad, y sumaron presión al clima de incertidumbre económica y financiera.

