La industria metalúrgica argentina registró en febrero una nueva caída en su nivel de actividad, profundizando la tendencia negativa que atraviesa el sector. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la producción se retrajo un 10,3% en comparación con el mismo mes del año pasado.
El relevamiento también reflejó una baja del 1,9% frente a enero y un retroceso acumulado del 8,2% en el primer bimestre del año, lo que confirma un escenario de debilidad sostenida para el entramado industrial.
Uno de los datos que más preocupa al sector es el nivel de utilización de la capacidad instalada, que en febrero se ubicó en apenas 40,2%. Se trata del registro más bajo de los últimos cuatro años y representa una caída de ocho puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2025.
Desde la entidad señalaron que este indicador muestra un uso muy limitado del aparato productivo y evidencia el carácter recesivo del actual contexto industrial.
El presidente de Adimra, Elio del Re, advirtió que la situación del sector continúa deteriorándose y que no se observan señales claras de recuperación en el corto plazo. Según explicó, la fuerte retracción del mercado interno está impactando directamente en la producción y en la rentabilidad de muchas empresas.
En ese escenario, el sostenimiento del empleo aparece como una de las principales preocupaciones. El informe señala que el nivel de puestos de trabajo en el sector registró una caída interanual del 1,8%, aunque se mantuvo sin cambios respecto al mes anterior.
El deterioro también se observa en el análisis por rubros, donde todos los sectores relevados presentaron bajas interanuales. Entre los retrocesos más pronunciados se encuentran fundición (-15%), bienes de capital (-14,6%), autopartes (-12%), equipamiento médico (-11,6%) y equipo eléctrico (-10,2%).
Incluso los segmentos que habían mostrado cierto dinamismo en 2025 comenzaron a perder impulso. La maquinaria agrícola cayó 1,4% y el sector de carrocerías y remolques registró una baja del 4%.
El informe también remarcó que el retroceso se repite en todas las cadenas de valor industriales, con caídas en los sectores automotriz, alimentos y bebidas, consumo final, construcción, petróleo y gas, minería y energía eléctrica.
A nivel regional, ninguna provincia escapó a la tendencia negativa. Buenos Aires encabezó las mayores caídas con un retroceso del 12,9%, seguida por Córdoba (-11,9%), Mendoza (-10,2%) y Entre Ríos (-9,8%), mientras que Santa Fe registró el descenso más moderado, con una baja del 4,3%.

