La inversión del Estado nacional destinada a las provincias registró en abril una de las mayores caídas de los últimos años, según un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP). En ese contexto, la periodista de Canal Doce Julieta Martínez señaló que los datos reflejan una fuerte retracción de recursos que impacta de manera directa en la ejecución de obras y proyectos planificados en todo el país.
“Los datos hablan de que la inversión real en las provincias y las transferencias de capital cayeron 72%”, explicó Martínez, quien remarcó que la retracción de recursos impacta de lleno en la infraestructura pública. Según indicó, la disminución de fondos “provocó que numerosas obras queden paralizadas o postergadas” mientras las provincias buscan alternativas para sostener proyectos que dependían de financiamiento nacional.
Las transferencias de capital totalizaron $30.566 millones y el informe indica que para encontrar una caída de mayor magnitud es necesario retroceder hasta octubre de 2024, cuando la retracción interanual alcanzó el 89,3%. “El recorte de fondos paralizó obras de infraestructura y profundizó el impacto económico en las administraciones locales”, sostuvo la periodista.
“La situación se replica en gran parte del país, y solamente cuatro provincias lograron registrar incrementos respecto de abril de 2025: Catamarca, Mendoza, Tucumán y Chubut. Las demás sufrieron caídas abruptas“, resumió.
Obras financiadas por las provincias
En el caso de Misiones, la provincia recibió $2.439 millones durante abril, lo que representa una caída del 61,6% en comparación con el mismo mes del año pasado. Aun así, se ubicó entre las jurisdicciones con mayor nivel de recursos dentro del esquema nacional, detrás de Tucumán, Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mendoza.
La tendencia también se mantiene en el acumulado anual. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la inversión real directa nacional hacia las provincias alcanzó los $234.167 millones, lo que representa una caída del 36,8% respecto al mismo período de 2025.
Los datos reflejan el fuerte ajuste sobre los recursos destinados a infraestructura y desarrollo territorial, en un contexto donde gobernadores e intendentes advierten sobre las dificultades para sostener obras y servicios sin el acompañamiento financiero de la Nación.

