El mapa laboral argentino atraviesa una fase crítica marcada por despidos masivos, cierres de plantas y reestructuraciones empresariales que afectan por igual a la industria, el comercio y los servicios. La caída del consumo, el aumento de costos y la pérdida de rentabilidad aceleraron decisiones que ya golpean a cientos de trabajadores en diversas provincias.
Un ejemplo de esto es Cencosud, que profundizó su proceso de reacomodamiento en Argentina con el cierre de varias sucursales de Vea en Buenos Aires, Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán. En esta última provincia, tres locales dejaron de funcionar, lo que afectó a 55 empleados. La medida incluyó también el cierre de un punto de venta en San Pedro y de una sucursal de Easy en La Tablada.
Según fuentes del sector, el desplome en las ventas, los mayores costos operativos y el encarecimiento de los alquileres provocaron un “déficit operativo sostenido”, motivo por el cual la compañía decidió redefinir su presencia en el país. Desde el Sindicato y la Cámara de Empleados de Comercio advirtieron que los trabajadores “siguen siendo la variable de ajuste” y remarcaron la importancia de fortalecer la representación gremial frente al escenario actual.
La quiebra de La Suipachense, Luxo y Vulcalar
La Justicia decretó la quiebra de Lácteos Conosur SA, firma que controla la planta La Suipachense, y habilitó de forma inmediata la etapa de liquidación. La empresa, administrada por el grupo venezolano Maralac, había reducido su producción y acumulado una deuda superior a los 8.400 millones de pesos. A esto se sumaban más de mil millones de pesos en reclamos laborales.
Con la fábrica paralizada desde hacía semanas y sin pago de salarios, los 140 empleados permanecían dentro del establecimiento para resguardar sus puestos. El juez Leandro Julio Enríquez ordenó la quiebra tras confirmar la falta total de actividad en la planta.
La crisis también alcanzó a La Rioja, donde el cierre de dos empresas industriales dejó sin empleo a 120 trabajadores. Los casos de Luxo y Vulcalar afectaron tanto a la capital provincial como a Sanagasta, donde ambas compañías frenaron definitivamente sus líneas de producción textil y de calzado, según confirmaron fuentes empresariales y sindicales.
NewSan despide a más de 150 empleados
En Ushuaia, la empresa NewSan desvinculó a más de 150 metalúrgicos sin causa ni notificación previa. Entre los despedidos hubo trabajadores con licencia médica y otros que estaban de vacaciones. “Nos comunicaron el despido por mensaje”, relataron empleados, que destacaron que muchos tenían más de diez años de antigüedad.
El sector ya venía golpeado por la decisión del Gobierno de eliminar aranceles a la importación de productos electrónicos, lo que debilitó al polo industrial fueguino. La polémica se profundizó porque, pese a los despidos, NewSan mantiene un panorama financiero robusto: sólo en el primer trimestre obtuvo ganancias por encima de los 26.000 millones de pesos y continúa ampliando su diversificación empresarial.
Yaguar cerró su sucursal en Bahía Blanca
La cadena mayorista Yaguar confirmó el cierre total de su sucursal en Bahía Blanca, lo que dejó sin trabajo a cerca de 60 empleados. Los trabajadores se enteraron de la medida el domingo por la tarde, mientras que los gremios de Empleados de Comercio y Camioneros se movilizaron en defensa de los despedidos.
El caso se suma a otros cierres recientes en la ciudad, como los de Chango Mas, Vea y Makro, todos afectados por la fuerte caída del consumo. “El último día de trabajo había sido el sábado”, explicó Alejandro Olea, secretario gremial de la Asociación de Empleados de Comercio local, al confirmar que la empresa informó desde Buenos Aires que la sucursal no volvería a abrir.

