Lejos de Brasil y después de abandonar el país tras su derrota electoral, Flávio Bolsonaro volvió a mostrarse en público al participar de una misa evangélica en Fort Lauderdale, Florida, acompañado por familiares cercanos. La aparición se produjo días después de su salida rumbo a Estados Unidos y en medio de las repercusiones políticas y judiciales que rodean a la familia Bolsonaro.
El excandidato presidencial asistió al oficio religioso celebrado en la Casa de Oración Celeiro junto a su esposa, Fernanda Antunes Figueira; su hermano, Eduardo Bolsonaro; y su cuñada, Heloísa Wolf. La ceremonia fue encabezada por el pastor José Maurício Fernandes, conocido como Paizão, según informó el diario Folha de San Pablo.

La presencia de Bolsonaro en la iglesia marcó su primera aparición pública desde que dejó Brasil. El dirigente perdió el balotaje del 24 de octubre frente al presidente reelecto Luiz Lula da Silva y, apenas dos días después, salió del país pasando por la Argentina antes de instalarse en Estados Unidos.
Durante la celebración religiosa, el pastor le dedicó unas palabras que no pasaron inadvertidas. “No ganaste ni perdiste porque con Jesús no se pierde. Y si pierdes, sigues ganando”, expresó ante los asistentes.
La iglesia donde se realizó el encuentro fue fundada en 2025 por el pastor André Fernandes y su esposa, Quézia. De acuerdo con el periódico brasileño, Fernandes mantiene una relación cercana con la familia Bolsonaro.
Defensa de su decisión desde el exterior
La actividad religiosa coincidió con una extensa publicación realizada por Bolsonaro en la red social X. Desde Estados Unidos, el exaspirante presidencial reivindicó su conducta tras la derrota electoral y aseguró que no cambiaría nada de lo hecho durante el proceso político. “No me arrepiento de absolutamente nada de lo que hice”, escribió.
En el mismo mensaje, también defendió su decisión de abandonar Brasil al sostener que fue sometido a un proceso judicial que, según afirmó, “está muy lejos de ser justo e imparcial”. Luego agregó una definición contundente sobre la situación institucional de su país. “Esto no es democracia”, señaló.
La llegada de Bolsonaro a Florida ya había generado controversia. Tras aterrizar en Estados Unidos, publicó un mensaje en el que se presentó como el “presidente electo” de Brasil, una definición que posteriormente modificó para autodenominarse “líder”.
Su reaparición ocurre además en un contexto complejo para el entorno familiar. Eduardo Bolsonaro, quien también reside en Estados Unidos, fue condenado a cuatro años de prisión por coacción a la Justicia brasileña.
Mientras continúa fuera de Brasil, los movimientos y declaraciones de Flávio Bolsonaro siguen bajo observación política luego de una elección que terminó con la reelección de Lula da Silva y abrió una nueva etapa de tensión entre el oficialismo y el bolsonarismo.

