Las autoridades alemanas detuvieron este sábado a un hombre de 36 años en el aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, acusándolo de pertenecer al grupo terrorista Hamás y de planificar atentados contra instituciones judías e israelíes en territorio europeo. El sospechoso, identificado como Mohammad S., fue capturado por orden de la Fiscalía General al llegar a Alemania en un vuelo procedente de Beirut, Líbano.
Según la investigación en curso, el detenido adquirió alrededor de 300 cartuchos de munición durante el mes de agosto pasado. Los fiscales sostienen que este cargamento bélico tenía como destino probable la ejecución de atentados mortales que el sujeto coordinaba con otros cómplices dentro de una célula operativa en suelo alemán.
Mohammad S. comparecerá ante el Tribunal Supremo Federal en las próximas horas, donde los jueces decidirán su ingreso en prisión preventiva. La audiencia marca el inicio formal del proceso judicial en su contra, mientras las fuerzas de seguridad continúan desarrollando la causa que lo vincula a la organización.
Este arresto se suma a una serie de operativos anteriores contra la red terrorista en Alemania. El pasado mes de octubre, las autoridades ya habían interceptado y detenido a tres presuntos integrantes de Hamás en la capital Berlín, cuando esos individuos gestionaban la recepción de un cargamento de armas.
Las fuentes judiciales explicaron que Mohammad S. trabajaba en estrecha colaboración con otro procesado, identificado como Abel Al G., para preparar la logística de los ataques. El objetivo específico de la célula, según la acusación, era ejecutar “atentados mortales contra instalaciones israelíes o judías en Alemania y Europa”.
Incautaron un arsenal de sospechoso integrante de Hamás
Como parte de las investigaciones y allanamientos vinculados a esta red, los agentes de seguridad ya lograron incautar un arsenal que incluye pistolas, fusiles y una cantidad significativa de municiones. Estos hallazgos materializan la amenaza que las autoridades intentan desarticular.
El operativo y los arrestos se desarrollan en un clima de alerta máxima por la seguridad nacional en Alemania y en varios países europeos. Las fuerzas de seguridad mantienen un esfuerzo coordinado para identificar y neutralizar células que puedan planear ataques inspirados por el conflicto en Medio Oriente.

