Israel intensificó sus ataques en el sur del Líbano pese a las advertencias de Irán, que exigió detener la ofensiva. El Ministerio de Salud libanés confirmó ocho muertos en Tiro, donde el ejército israelí ordenó evacuar incluso el barrio cristiano por primera vez.
Los enfrentamientos se reanudaron tras el ataque israelí en Beirut contra Hezbolá, respaldado por Irán, que derivó en un intercambio de disparos. Irán advirtió que respondería si Israel mantenía su campaña, pero las autoridades israelíes aseguraron que continuarían.
La escalada complica los esfuerzos del presidente Donald Trump para lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Medios libaneses aseguraron que los bombardeos israelíes dejaron al menos trece muertos el martes.
En Kfar Roummane, dos personas murieron en un ataque con drones antes del amanecer, según la agencia estatal NNA. Posteriormente, el ejército israelí ordenó evacuar Tiro y sus alrededores hacia el norte del río Zahrani. Además, la orden incluyó el barrio cristiano, donde militares alegaron presencia de combatientes de Hezbolá.
Evacuaciones masivas en Tiro y alrededores
Las carreteras se llenaron de familias que huían con colchones y pertenencias. “¿Qué hemos hecho mal? ¿Qué se supone que debemos hacer?”, dijo Elias Barbour a AFP mientras escapaba hacia Beirut. Otro residente, Mohammed Mustafa, denunció: “Es mentira cuando dicen que Hezbolá está aquí… Es una mentira para asustar a la gente”.
El Ministerio de Salud libanés informó que al menos ocho personas murieron y 32 resultaron heridas, aunque aclaró que las cifras eran provisionales. Por la tarde, dos ciudadanos sirios fallecieron en ataques israelíes en Ansariyeh y Aadloun, según NNA.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, aseguró que las fuerzas seguían operando en varias zonas del sur del Líbano para desmantelar la infraestructura de Hezbolá. En otro comunicado, el ejército informó que abatió a un “terrorista” que cruzó desde el Líbano hacia Galilea.

Hezbolá respondió con cohetes contra posiciones israelíes en Maroun al-Ras y con drones en Qantara y Zawtar al-Sharqiyeh. El conflicto, que comenzó el 2 de marzo, ha dejado más de 3.600 muertos en el Líbano y casi un millón de desplazados, según la ONU.
El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Israel mantiene la calma “por el momento”, pero advirtió que la lucha contra Irán y Hezbolá “no ha terminado”. “Continuaremos operando y agravando el daño infligido a la organización terrorista Hezbolá”, declaró el general Zamir.

