El huracán Melissa, uno de los más poderosos que se recuerdan en el Caribe, tocó tierra este martes en Jamaica como un ciclón de categoría 5, la más alta en la escala de intensidad. Con vientos sostenidos superiores a los 320 km/h, la tormenta causó estragos en la isla. Esto dejó un saldo de más de 1,5 millones de personas afectadas. En su paso, las lluvias torrenciales y las ráfagas de viento destruyeron viviendas, arrancaron techos y provocaron inundaciones generalizadas.
El ciclón continuó su trayecto hacia Cuba este miércoles 29, debilitándose a categoría 3 al tocar el este de la isla, cerca de Santiago de Cuba y Guantánamo.

Sin embargo, la tormenta aún causó serios daños, principalmente por los fuertes vientos de hasta 195 km/h y las lluvias intensas. Según los informes, 735.000 personas fueron evacuadas de las zonas de mayor riesgo, incluyendo las provincias más afectadas como Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo.
En Haití, las lluvias desbordaron el río y causaron inundaciones
En Haití, las lluvias provocadas por el huracán desbordaron el río La Digue, causando inundaciones catastróficas en la ciudad de Petit-Goave. Según el director del hospital local, al menos 20 personas han perdido la vida en ese país, y hay 10 desaparecidos. Las autoridades de Haití continúan con las labores de rescate y búsqueda.

Hacia dónde se dirige
Melissa causó daños materiales incalculables, y las autoridades meteorológicas alertan que el ciclón, ahora debilitado a categoría 2, sigue avanzando por el Caribe, acercándose a las Bahamas y a las Bermudas.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) informa que el fenómeno sigue perdiendo fuerza, pero aún mantiene vientos de hasta 165 km/h, por lo que se mantienen las alertas en las zonas afectadas.
La ONU, en camino
La ayuda internacional ya está en camino. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración está lista para enviar ayuda humanitaria a los países afectados, en especial a Jamaica, donde la devastación ha sido particularmente severa.
Además, la ONU envió asistencia a las naciones más impactadas, como Cuba, Haití y República Dominicana, para ayudar en las labores de reconstrucción y atención a las víctimas.
Los próximos días serán cruciales para que los países afectados comiencen a recuperarse. Las estructuras quedaron gravemente dañadas y existen graves problemas de acceso al agua potable y cortes de electricidad en varias regiones. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se mostró optimista ante la crisis: “Será una noche muy difícil para toda Cuba, pero nos vamos a recuperar”, expresó en redes sociales.
Melissa dejó a su paso una devastación sin precedentes, pero con el esfuerzo colectivo de las autoridades y la comunidad internacional, se espera que las regiones afectadas comiencen a superar la emergencia en las próximas semanas.

