El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió: “Quedan advertidos: si están transportando drogas que pueden matar a estadounidenses, ¡los cazaremos!”. Recientemente, confirmó un segundo ataque en menos de dos semanas contra una embarcación procedente de Venezuela que, según Washington, llevaba narcóticos con destino a su país. El operativo dejó tres muertos y ocurrió en aguas internacionales, “en el área de responsabilidad del Comando Sur”, indicó el mandatario. Al día siguiente, añadió que también fue atacada una tercera embarcación.
Durante el último mes, Washington desplegó una operación militar en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, presentada como acción contra el narcotráfico. Las autoridades estadounidenses señalan como objetivos al Tren de Aragua, designado “organización terrorista” por la administración Trump, y al Cartel de los Soles, que según EE.UU. involucra a altos mandos militares venezolanos y tiene como líder al presidente Nicolás Maduro. El gobierno venezolano rechaza estas acusaciones y sostiene que se trata de un pretexto para promover un cambio de régimen.
La estrategia de la administración Trump contra Maduro y el narcotráfico
Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump convirtió la lucha antidrogas en una prioridad. Declaró la emergencia nacional en la frontera con México, impuso aranceles a países vecinos y acusó a China por la fabricación de fentanilo. Su administración también designó entidades como el Tren de Aragua como “organizaciones terroristas internacionales” y autorizó al ejército a atacarlas. En paralelo, acusa a Maduro de encabezar el Cartel de los Soles, mientras Venezuela rechaza esa caracterización
El mes pasado, Estados Unidos duplicó la recompensa por la captura de Maduro hasta 50 millones de dólares e informó de la incautación de activos por 700 millones supuestamente vinculados al presidente venezolano.

Trump enmarcó los operativos recientes dentro de esa política: “Esta mañana, siguiendo mis órdenes, las fuerzas militares de EE.UU. llevaron a cabo un segundo ataque armado contra cárteles del narcotráfico y narcoterroristas extraordinariamente violentos (…) en el área de responsabilidad del Comando Sur”.
La BBC señaló que la utilización de la fuerza militar para atacar barcos marca una ruptura con la práctica habitual de intercepción y decomiso. Si bien el Congreso tiene la potestad de declarar la guerra, tanto presidentes republicanos como demócratas han ordenado operaciones en el extranjero sin autorización legislativa. La mayoria lo hizo invocando el interés nacional.
¿Son legales los ataques?
Especialistas consultados por la BBC advierten que estas acciones podrían ser ilegales bajo el derecho internacional. La Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar establece que no se debe interferir con buques en aguas internacionales, salvo excepciones específicas. Luke Moffett, profesor de la Queens University de Belfast, indicó: “Se puede utilizar la fuerza para detener una embarcación, pero generalmente deben emplearse medidas no letales”.
La profesora Mary Ellen O’Connell, de la Universidad de Notre Dame, sostuvo que el ataque “violó principios fundamentales del derecho internacional”. Michael Becker, del Trinity College de Dublín, añadió: “El hecho de que los funcionarios estadounidenses describan a los individuos que murieron en el ataque estadounidense como narcoterroristas no los transforma en objetivos militares legales”.
El gobierno estadounidense insiste en que busca “salvar vidas” al evitar la entrada de drogas a su territorio. “Hundir este barco salvó vidas estadounidenses”, escribió el senador republicano Bernie Moreno tras uno de los operativos. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, anticipó en Fox News que estas acciones continuarán: “Tenemos activos en el aire, activos en el agua, activos en barcos, porque esta es una misión muy seria para nosotros, y no se detendrá solo con este ataque”.
Washington desplegó al Caribe una flotilla con el USS Iwo Jima, destructores, un crucero lanzamisiles, aviones de reconocimiento y cazas F-35. En respuesta, el gobierno venezolano denunció la interceptación de un barco pesquero y la detención temporal de nueve tripulantes. Ante la escalada, Maduro declaró: “Hoy, puedo anunciar que las comunicaciones [con Estados Unidos] están deshechas por ellos, con sus amenazas de bombas, muerte y chantaje”.

