En simultáneo con las masivas marchas en defensa de la educación superior realizadas en Posadas, Oberá y Eldorado, la Cámara de Diputados debatió el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario. La norma buscaba garantizar recursos para salarios, becas e infraestructura. En Misiones, cinco diputados votaron a favor de insistir con la ley y dos estuvieron ausentes.
El Congreso se convirtió en escenario de la disputa política por el futuro del sistema universitario público. La Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en ambas cámaras con respaldo transversal, había sido vetada por Milei con el argumento de que carecía de fuente de financiamiento. El Ejecutivo apeló al artículo 80 de la Constitución para rechazar la norma, pero la presión social y las masivas movilizaciones impulsaron el debate para insistir con su aprobación.
La ley proyectaba una asignación presupuestaria plurianual que diera previsibilidad a las universidades nacionales en materia de salarios docentes y no docentes, becas de ayuda estudiantil, infraestructura edilicia y programas de investigación. Para las casas de estudio del NEA, y particularmente para la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), la norma significaba un resguardo frente a la inflación y al recorte presupuestario aplicado por el Ministerio de Economía.
Cómo votaron los diputados misioneros
En la sesión especial, los representantes de Misiones se alinearon mayoritariamente a favor de insistir con la norma. Según el registro parlamentario:
Alberto Arrúa – Afirmativo
Carlos Fernández – Afirmativo
Daniel “Colo” Vancsik – Afirmativo
Yamila Ruiz – Afirmativo
Martín Arjol – Afirmativo
Florencia Klipauka – Ausente
Emmanuel Bianchetti – Ausente
De esta manera, cinco de los siete legisladores de la provincia acompañaron el rechazo al veto presidencial. La ausencia de Klipauka y Bianchetti dejó en evidencia la tensión interna en bloques aliados al oficialismo nacional, mientras que los votos afirmativos abarcaron tanto al Frente Renovador de la Concordia como al Frente de Todos y a la Unión Cívica Radical.
Repercusiones e impacto en Misiones
La decisión legislativa tuvo correlato en las calles misioneras. Miles de estudiantes, docentes, no docentes y vecinos participaron en marchas simultáneas en Posadas, Oberá y Eldorado, replicando la histórica movilización nacional en defensa de la universidad pública.
El consejero superior de la UNaM, Diego Llanos, había anticipado que la comunidad universitaria provincial esperaba un fuerte acompañamiento social. “Esta es una de las luchas más justas que se pueden tener. La universidad es de las instituciones que mejor funcionan en el país y que más capital humano generan”, sostuvo en la previa.
La insistencia parlamentaria con la ley ahora deberá resolverse también en el Senado, que necesita ratificar con dos tercios de los votos. De lograrse, se impondrá sobre el veto presidencial y la norma quedará firme.
En el plano local, la definición es clave: el 70% de los egresados del nivel medio en Misiones elige continuar sus estudios en la UNaM, lo que convierte al financiamiento universitario en un asunto estratégico para el futuro de la provincia.

