En medio del desfinanciamiento que atraviesa el sistema de salud pública por el ajuste de recursos por parte de Nación, la crisis sanitaria también golpea a Entre Ríos. El Programa de Atención Médica Integral (Pami) acumula una deuda de 1.704.123.743 pesos con los 57 efectores públicos de salud de la provincia, una situación que compromete a toda la red sanitaria, desde geriátricos, hasta establecimientos de salud mental y hospitales de menor complejidad.
Según un informe del sitio Análisis, el principal acreedor es Salud Entre Ríos S.E., con una deuda de 237,7 millones de pesos. Le siguen el Hospital Dr. Enrique Fidanza, con 216,7 millones; el Geriátrico Dr. Pascual Palma, con 192,2 millones; y el Hospital Brage Villar, de Hasenkamp, con 117 millones. En la lista también figuran el Hospital Sagrado Corazón de Jesús, con 93,8 millones de pesos; el Geriátrico Dr. Domingo Cúneo, con cerca de 69 millones; y el Hospital San Blas, de Nogoyá, con 66,6 millones.

La deuda se distribuye en dos circuitos de facturación. El sistema centralizado (FC) concentra 529,8 millones de pesos, mientras que el unificado (FU) reúne 1.174,3 millones. La mayor parte del pasivo corresponde a este último esquema, implementado de manera obligatoria para los hospitales desde 2024.
De acuerdo con el informe, el organismo impulsó ese mecanismo administrativo y luego dejó de cumplir con los pagos en los plazos establecidos. A esa situación se suma la explicación brindada por el propio Pami sobre el origen de las demoras.
La Gerencia Económico Financiera reconoció que los desembolsos dependen de las partidas que transfiere el Ministerio de Economía. “Los plazos se ven directamente influidos por las fluctuaciones en la recaudación nacional”, señaló el organismo. En consecuencia, los hospitales entrerrianos cobran cuando se giran esos fondos, en un contexto marcado por una menor disponibilidad de recursos.
Medicamentos, el principal motivo de reclamo
El informe también pone el foco en el acceso a los medicamentos. Entre 2024 y 2026 se registraron 29.208 reclamos en la UGL XIV, con un aumento del 15,6 por ciento entre 2024 y 2025. La mayoría de las presentaciones corresponde a medicamentos sin cargo y tratamientos especiales, mientras que más de la mitad de los reclamos están vinculados a remedios e insumos médicos. Además, cerca de 1.900 casos continúan abiertos durante 2026.
En ese marco, la Gerencia de Medicamentos confirmó que los fármacos incluidos en el plan de uso eventual dejaron de contar con una cobertura del cien por ciento y ahora reciben una cobertura del 40 por ciento. El listado comprende acetilcisteína, betahistina, antiácidos, complejos vitamínicos y ansiolíticos combinados. “La justificación oficial sostiene que no cuentan con evidencia médica suficiente para garantizar beneficios clínicos significativos”, indicó el organismo al explicar la reducción de la cobertura.
El relevamiento oficial refleja un escenario de fuerte presión sobre el sistema sanitario entrerriano, con hospitales que acumulan deudas, un creciente número de reclamos por medicamentos y un esquema de financiamiento sujeto a la disponibilidad de recursos nacionales.

