Este 2026 se cumplen 50 años de aquellos hechos que quedaron en la memoria colectiva bajo el nombre de “La Noche de los Lápices”. Por ello, en memoria a los jóvenes alumnos secuestrados en 1976, cada 16 de septiembre se conmemora el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios.
Tenían entre 16 y 18 años. Iban a la escuela, estudiaban, militaban, participaban de organizaciones estudiantiles y tenían proyectos comprometidos por causas sociales. En septiembre de 1976, las fuerzas represivas de la última dictadura militar secuestraron a diez de esos jóvenes en La Plata. Hoy, seis de ellos continúan desaparecidos.
Un operativo policial de la Bonaerense derivó en el secuestro de Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Daniel Racero y Claudio de Acha. Asimismo, antes y después de esa jornada las fuerzas de seguridad detuvieron a Gustavo Calotti, Emilce Moler, Patricia Miranda y Pablo Díaz. De esos diez estudiantes, sobrevivieron Pablo Díaz, Emilce Moler, Patricia Miranda y Gustavo Calotti. Sin embargo, Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ungaro, Daniel Racero y Francisco López Muntaner continúan desaparecidos.
Jóvenes comprometidos con sus ideas
En aquel momento, las movilizaciones por el Boleto Escolar Secundario formaron parte de un escenario de creciente participación juvenil. Durante 1975, estudiantes secundarios protagonizaron marchas en La Plata y consiguieron una tarifa diferencial. Además, muchos integraban organizaciones como la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) o la Juventud Guevarista. Estos jóvenes desarrollaban campañas de vacunación, reparaban viviendas o daban apoyo escolar en barrios de la periferia platense.
A partir del 24 de marzo de 1976, la persecución se profundizó en todo el país. Los secuestros y las desapariciones en centros clandestinos afectaron a militantes políticos. De hecho, según el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) de 1984, el 21% de las personas desaparecidas eran estudiantes y más del 43% tenía entre 16 y 25 años.
Por otro lado, los secuestros habían comenzado antes del 16 de septiembre. El 1° de septiembre de 1976, personal de civil interrogó a cuatro alumnos en el Colegio Nacional Rafael Hernández. Eduardo Pintado escapó, pero las fuerzas capturaron a Víctor Vicente Marcasciano, Pablo Pastrana y Cristian Krause. Igualmente, días después capturaron a Víctor Triviño, Fernanda María Gutiérrez, Graciela Torrano, Luis Cáceres y Carlos Mercante. Entre ellos, Triviño continúa desaparecido.
Finalmente, el 8 de septiembre la policía secuestró a Gustavo Calotti, de 17 años, primer estudiante asociado con La Noche de los Lápices. Calotti sufrió torturas en la División de Cuatrerismo de Arana y pasó por distintos centros antes de recuperar la libertad el 25 de junio de 1979. Su testimonio fue fundamental para conocer la historia de sus compañeros, muchos todavía desaparecidos.

