El empleo remoto continúa en expansión y los profesionales argentinos ganan cada vez más protagonismo en el mercado global. Durante 2025, las empresas extranjeras incrementaron en un 25% la contratación de talento argentino, consolidando al país como líder en exportación de servicios en América Latina.
El dato surge del último Reporte de Contratación Global elaborado por la plataforma Deel, que también identifica a Estados Unidos, México y Uruguay como los principales destinos laborales para trabajadores argentinos. A su vez, países como Paraguay, Costa Rica y Panamá comenzaron a sumarse a la tendencia.
La demanda se concentra principalmente en sectores tecnológicos y de gestión. Entre los perfiles más buscados figuran desarrolladores de software, analistas de datos, especialistas en Recursos Humanos, gerentes comerciales y diseñadores de interfaces.
En paralelo, crece con fuerza un nuevo nicho vinculado a la inteligencia artificial. La búsqueda de profesionales que entrenen algoritmos —como médicos, traductores o economistas— aumentó un 283% en el último año.
En términos geográficos, la Ciudad de Buenos Aires se posiciona como el principal polo de trabajo remoto en la región y el cuarto a nivel mundial. Córdoba también aparece entre las ciudades destacadas, gracias a su infraestructura tecnológica y oferta educativa.
En cuanto a los ingresos, el 90% de los freelancers argentinos eligió cobrar en dólares durante 2025, mientras que una minoría optó por hacerlo en pesos. Además, el país lidera el uso de monedas digitales estables para el cobro de honorarios.
Este escenario también impacta en los salarios: mientras en Estados Unidos los sueldos ejecutivos crecieron moderadamente, en América Latina se registraron subas más significativas para los mismos roles.
La tendencia no es unilateral. El informe señala que las empresas argentinas también aumentaron un 43% la contratación de profesionales del exterior, especialmente de países como Colombia, Brasil y México.
Con este panorama, el talento argentino se consolida como uno de los más valorados a nivel global, en un contexto donde la virtualidad y la especialización marcan el ritmo del mercado laboral.

