Una combinación de presiones políticas y boicots económicos, deportivos y culturales colocó a Israel en el centro de una crisis diplomática que algunos comparan con el aislamiento sufrido por Sudáfrica durante el apartheid. La emisión de una orden de arresto por la Corte Penal Internacional redujo drásticamente los países a los que el primer ministro Benjamín Netanyahu puede viajar sin riesgo de detención. Dos ex primeros ministros israelíes, Ehud Barak y Ehud Olmert, acusaron a Netanyahu de convertir a Israel en un paria internacional.

En la ONU, varios países —entre ellos Reino Unido, Francia, Australia, Bélgica y Canadá— anunciaron que planean reconocer a Palestina como Estado la próxima semana. Los países del Golfo se reunieron en Doha tras el ataque israelí del 9 de septiembre contra líderes de Hamás en Qatar y debatieron una respuesta unificada. Con imágenes de hambruna en Gaza y la intervención militar en Ciudad de Gaza, gobiernos europeos ya comenzaron a aplicar medidas que trascendieron las declaraciones públicas.
Varios estados europeos ya aplican sanciones contra Israel
La Unión Europea propone sanciones y varios estados aplican restricciones comerciales. Bélgica prohibió importaciones procedentes de asentamientos judíos en Cisjordania, revisó políticas de adquisición con empresas israelíes y limitó la asistencia consular a residentes en asentamientos. Además declaró personas non gratas a dos ministros israelíes y a colonos acusados de violencia.
Una semana después, España convirtió en ley un embargo de armas de facto, impuso una prohibición parcial de importaciones y anunció vetos de entrada a personas vinculadas a crímenes de guerra. También prohibió la llegada a puertos y el uso del espacio aéreo por transportes de armamento con destino a Israel. En tanto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que los acontecimientos en Gaza han “sacudido la conciencia del mundo”.
Por su parte, el fondo soberano de Noruega anunció la desinversión en empresas que cotizan en Israel y ya había retirado participaciones en 23 compañías, según el ministro de Finanzas Jens Stoltenberg. Asimismo, la Comisión Europea presentó una propuesta para suspender determinadas disposiciones del acuerdo de asociación con Israel, en alusion al deterioro de la situación humanitaria en Gaza, al bloqueo de la ayuda y a la intensificación de operaciones militares. Mientras, Jeremy Issacharoff, exembajador en Alemania, afirmó que la posición internacional de Israel se ha visto “deteriorada” y añadió que “en lugar de señalar las políticas del gobierno, se está alejando a muchos israelíes en el terreno ideológico”.
Estrellas de Hollywood pidieron un boicot
Por otro lado, sectores culturales y deportivos anuncian boicots y protestas. España, Irlanda, Países Bajos y Eslovenia advirtieron que se retirarían de Eurovisión 2026, uno de los mayores eventos musicales a nivel global, si se permite competir a una delegación israelí. Tal decisión se espera resolver recién en diciembre.

Es más, en Hollywood, una carta que pidió boicotear productoras, festivales y emisoras israelíes “implicadas en el genocidio y el apartheid” reunió más de 4.000 firmas, incluidas las de Javier Bardem y Emma Stone. Aunque, el director de la Asociación de Productores de Cine y Televisión de Israel, Tzvika Gottlieb, calificó la petición de “profundamente errónea”. Mientas, en el contexto deportivo, protestas en la Vuelta a España obligaron a interrumpir etapas y a cancelar la jornada final, y siete ajedrecistas israelíes se retiraron de un torneo tras ser informados de que no podrían competir bajo su bandera.
Netanyahu reaccionó a las criticas
El gobierno israelí mostró una respuesta desafiante frente a las sanciones y los boicots. Netanyahu acusó a España de una “flagrante amenaza genocida” luego de las medidas anunciadas por Madrid. En la misma línea, el ministro Gideon Saar escribió en X que era “lamentable que, incluso cuando Israel lucha contra una amenaza existencial, lo cual es de vital interés para Europa, haya quienes no puedan resistir su obsesión antiisraelí”.

Entre diplomáticos, de acuerdo a la BBC, Ilan Baruch pidió “recuperar nuestro lugar en la familia de naciones” y dijo: “Así fue como Sudáfrica fue sometida”. Mientras que el exnegociador de paz israelí, Daniel Levy, sostuvo que “Netanyahu se está quedando sin camino” aunque “aún no hemos llegado al final de ese camino”. En paralelo, Estados Unidos mantiene su respaldo y la delegación estadounidense aseguró que la relación de Washington con Israel “se mantendrá sólida”.

