La semana pasada se estrenó “50 segundos. El caso Fernando Báez Sosa”, una serie documental que retoma el crimen del joven de 18 años. La producción reconstruye el ataque ocurrido en enero de 2020 en Villa Gesell, donde un grupo de chicos de su edad lo golpeó hasta matarlo.
La serie incorpora imágenes de archivo y testimonios de periodistas, policías y fuentes judiciales. Además, suma la mirada de los rugbiers y de sus familias, quienes cuentan cómo vivieron el proceso judicial y la sentencia de los ocho condenados.
Varios usuarios prestaron especial atención a las declaraciones del padre de Máximo Thomsen y de la hermana de los Pertossi, que generaron fuerte polémica. En este sentido, sus testimonios aportan un punto de vista que reabrió debates sobre el caso.
Javier Thomsen expresó: “mi hijo fue el actor perfecto para el relato que se escribió”. También afirmó que los medios construyeron una imagen distorsionada debido a rasgos como “más rubiecito, más parecido al estereotipo del rugby, el apellido…”. Asimismo, sostuvo que lo presentaron como parte de una familia poderosa y agregó: “yo era un multimillonario que pagaba guardaespaldas y jueces, que [los chicos] iban a salir en un minuto”. Luego sentenció que “la construcción que se hizo de todo esto es una doble tragedia”.
El padre de Thomsen reconoció que conocía la existencia de jóvenes “peleadores” en el grupo de su hijo. Explicó que habló con él sobre las peleas en salidas nocturnas y recordó que Máximo le dijo “que hace un año que no se peleaba con nadie”. Además, señaló que hubo situaciones que siempre lo preocuparon.

El debate tras el estreno de “50 segundos”
Por su parte, Emilia Pertossi Cinalli, hermana mayor de Ciro y Luciano, comenzó su testimonio con la frase “Sé que alguna que otra pelea han tenido como cualquier otro adolescente puede llegar a tener. Siempre existieron y siguen existiendo”. La joven remarcó el dolor de su familia por la condena de sus parientes y explicó que se enteraban de todo “por la televisión”, lo que consideró desesperante. Asimismo, reveló que ella contactó a Hugo Tomei, padrino suyo y abogado defensor de los ocho rugbiers.
Pertossi también cuestionó el rol mediático y aseguró que “todas las filtraciones tenían un sentido. Nada era al azar”. En esta línea, afirmó que la difusión de videos buscaba reforzar “esta imagen horrorosa que formaron”. Además, señaló que si hubieran sido “hijos del poder”, el caso no habría avanzado del mismo modo. Su declaración más comentada fue cuando afirmó: “no me quiero imaginar lo que es perder a un hijo, pero no es una competencia de qué dolor es más grande. Son distintos, muy distintos, pero es dolor”.
El estreno del documental renovó el interés social por uno de los hechos más conmocionantes de los últimos años. Asimismo, colocó en el centro del debate las voces de los familiares, que volvieron a exponer tensiones en torno al caso.

