Bolsonaro volvió a prisión pocas horas después de recibir el alta médica en una clínica privada de Brasilia, donde permaneció internado durante ocho días. El ex presidente regresó a la celda de la Policía Federal en la capital brasileña, lugar donde cumple una condena de 27 años por su participación en un golpe de Estado contra Luiz Inacio Lula Da Silva, actual mandatario del país.
El líder político, de 70 años, había sido hospitalizado en el centro médico DF Star. Durante su internación, los médicos lo sometieron a cuatro intervenciones quirúrgicas. Los procedimientos buscaron corregir una hernia inguinal y un problema en el diafragma, según la información oficial difundida.
El regreso a prisión se concretó horas después de que el Supremo Tribunal rechazara una nueva solicitud de prisión domiciliaria presentada por la defensa del ex mandatario. El pedido se basó en razones humanitarias vinculadas a su estado de salud, pero el tribunal desestimó el planteo.
El juez Alexander de Moraes sostuvo que no se cumplen los requisitos legales para otorgar el beneficio de la prisión domiciliaria. En su resolución, remarcó las reiteradas violaciones a las medidas cautelares impuestas cuando Bolsonaro cumplía de forma provisoria la condena en su domicilio.

