A una década de la sanción de la ley de Agricultura Familiar en Misiones, el Gobierno provincial resaltó avances que impulsaron el crecimiento del sector y reforzaron la presencia de alimentos producidos en las chacras. Desde la Secretaría de Estado de Agricultura Familiar subrayaron que el proceso no solo aportó herramientas a los productores, sino que también generó un cambio en el consumo y en la valoración de la producción local.
La secretaria de Agricultura Familiar, Marta Ferreira, afirmó que el principal logro del período radica en el cambio cultural en la provincia. “Cuando nos preguntamos qué logramos en estos diez años, la respuesta más clara es la conciencia del misionero en buscar producción misionera”, señaló en diálogo con Canal Doce.
Soberanía alimentaria como eje provincial
Ferreira remarcó que la idea de soberanía alimentaria trascendió al organismo y se instaló en toda la provincia. “Logramos que la soberanía alimentaria, que empezó como una bandera de Agricultura Familiar, hoy sea la bandera de Misiones, con la búsqueda de que nos alimentemos de lo que produce nuestro suelo”, sostuvo.
Expresó además el orgullo por el trabajo desarrollado durante la última década junto a productores, municipios y equipos técnicos. Según explicó, ese camino permitió fortalecer las ferias francas, ampliar la presencia de alimentos locales y mejorar las oportunidades para las familias rurales.
Cinco líneas de acción para 2026
De cara al nuevo año, la cartera provincial definió cinco ejes de trabajo para profundizar las políticas del sector. Entre ellos, Ferreira destacó el trabajo con mujeres de la ruralidad, el fortalecimiento de los grupos de agricultores en las colonias, y el impulso a la agroecología, con especial foco en la producción de yerba mate agroecológica.
También anunció el desarrollo de casas de semillas en articulación con el INTA y el fortalecimiento de la fase comercial y el agregado de valor, con el objetivo de ampliar mercados para los productores.
Más herramientas para la autosuficiencia rural
Otro de los puntos centrales consiste en brindar herramientas técnicas que permitan mayor autonomía en las chacras. “Queremos que el productor alcance autosuficiencia, que sepa hacer su propio abono, su sistema de riego o cómo reparar un invernadero”, explicó Ferreira.
Finalmente, la secretaria remarcó que estas políticas se ejecutarán junto a los municipios. El objetivo apunta a fortalecer los equipos locales y consolidar el desarrollo del sector, que durante estos diez años pasó a ocupar un lugar central en la producción de alimentos de la provincia.
A diez años de su puesta en marcha, la política de Agricultura Familiar se transformó en una herramienta clave para el desarrollo rural en Misiones. Con un entramado productivo cada vez más visible en la economía local y en la mesa de los misioneros, el desafío hacia adelante será sostener ese crecimiento y profundizar un modelo que vincula producción, territorio y alimentación con identidad propia.

