Un informe reciente de la calificadora Moody’s encendió señales de alerta sobre la situación fiscal de las provincias argentinas. Si bien durante 2025 comenzaron a recuperar el acceso al mercado de deuda internacional, el escenario sigue marcado por márgenes fiscales ajustados y un calendario de vencimientos exigente.
Durante el último año, varias jurisdicciones volvieron a emitir bonos sub-soberanos en los mercados de capitales. Sin embargo, la agencia advirtió que la sostenibilidad de este proceso dependerá de la capacidad de mantener el acceso tanto al financiamiento local como internacional, así como del respaldo de organismos multilaterales.
Según el reporte, en 2025 se observó una recuperación parcial de los ingresos corrientes en términos reales. No obstante, ese repunte resultó insuficiente frente al crecimiento del gasto, lo que derivó en una compresión de los márgenes fiscales y, en algunos casos, en un deterioro significativo de los resultados financieros.
En los primeros nueve meses del año, los ingresos crecieron interanualmente, pero se mantuvieron por debajo de los niveles registrados en el mismo período de 2023. Esta dinámica refleja, según Moody’s, una recuperación económica aún incompleta y heterogénea entre los distintos sectores.
Para 2026, la calificadora anticipa que el contexto seguirá siendo desafiante. En el primer trimestre, las transferencias automáticas por coparticipación federal registraron una caída del 6,5% interanual en términos reales, tendencia que también se replicó en la recaudación de impuestos provinciales, especialmente en tributos vinculados a la actividad como Ingresos Brutos.
En este marco, las provincias enfrentan una limitada flexibilidad financiera para hacer frente a sus compromisos sin recurrir a nuevas fuentes de financiamiento. Por eso, el acceso a los mercados de capitales vuelve a ocupar un rol central tanto para cubrir desequilibrios como para atender vencimientos.
En cuanto al endeudamiento, el informe señala que en los últimos años se registró una reducción gradual de la deuda en moneda extranjera. Este proceso estuvo impulsado por la amortización de títulos internacionales y por las restricciones para emitir nueva deuda tras las reestructuraciones de 2020 y 2021.
No obstante, en 2025 se produjo una reactivación significativa de las emisiones, con un rollover del 118% a nivel agregado. El 68,7% del financiamiento se concentró en el mercado local, mientras que el 31,3% restante correspondió a emisiones internacionales, con un volumen en el ámbito doméstico que superó en un 129% el promedio de 2022-2024 en términos reales.
Algunas provincias, como Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lograron regresar a los mercados internacionales. Este movimiento permitió refinanciar pasivos y mejorar el perfil de deuda, ampliando las fuentes de financiamiento disponibles.
De cara a los próximos años, Moody’s advierte que varias jurisdicciones deberán afrontar vencimientos exigentes de deuda externa. A enero de 2026, las provincias contaban con depósitos en moneda extranjera por unos 2.252 millones de dólares, mientras que aquellas con ingresos por regalías hidrocarburíferas podrían contar con cierta cobertura frente a variaciones del tipo de cambio.
Finalmente, el informe subraya que la sostenibilidad fiscal dependerá en gran medida de la capacidad de mantener el acceso al crédito y del apoyo de organismos multilaterales. En un escenario de recursos limitados y presiones sobre el gasto, estas fuentes serán clave tanto para la refinanciación de deuda como para sostener la inversión en obra pública.

