La posible reestructuración del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) abrió el debate sobre la continuidad de distintas herramientas de asistencia destinadas a productores y familias rurales. Entre ellas se encuentran los aportes para la compra de tijeras electrónicas, motoguadañas, guinches y otros equipos de cosecha, además de las becas para hijos de agricultores y trabajadores rurales.
El subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, advirtió que esos programas podrían verse afectados por una resolución que este miércoles comenzará a analizarse y que propone eliminar distintas atribuciones del organismo. Según explicó, la propuesta contempla que el Senasa absorba varias de las tareas que actualmente desarrolla el Inym y señaló que “prácticamente todas” las atribuciones de fiscalización quedarían alcanzadas.

El funcionario cuestionó que se pretenda trasladar esas funciones al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al sostener que el organismo sanitario ya cuenta con determinadas facultades, pero que históricamente no fueron suficientes para atender las particularidades de la actividad yerbatera.
“Todas las facultades de fiscalización y control, la posibilidad de crear registros y de contar con información sobre los stocks y sobre cómo se desarrolla el negocio quedarían limitadas. Me parece que eso es retroceder y, llanamente, terminar de sacarle al Inym todas las funciones por las cuales fue creado”, afirmó.

Los programas de asistencia que podrían verse afectados
La preocupación alcanza a los programas destinados directamente a los productores. Maciel mencionó las líneas que permiten financiar herramientas para la cosecha. El mecanismo contempla que el productor presente un presupuesto y que el organismo financie o subsidie aproximadamente el 50% del costo.
Entre los elementos incluidos figuran tijeras electrónicas, motoguadañas y guinches, además de otros equipos utilizados durante las tareas de cosecha. También están las becas para hijos de agricultores y trabajadores rurales, cuya continuidad podría quedar comprometida.
“Se considera malo el subsidio para el productor, pero el subsidio para el industrial”, afirmó, en referencia al financiamiento de la participación de empresas en ferias internacionales y otras acciones de promoción comercial. Para el subsecretario, la reducción de estas herramientas podría dejar al productor en una posición aún más vulnerable frente a la industria. “No tenemos otra herramienta que reemplace esta”, sostuvo.
El desplome del precio de la hoja verde
La discusión sobre el futuro del instituto ocurre mientras los productores enfrentan valores que Maciel considera insuficientes. El funcionario rechazó que la sobreoferta explique por sí sola los precios actuales y apuntó contra la concentración de compradores.

“Estoy convencido de que los bajos precios responden a un acuerdo entre cuatro o cinco empresas que definen a qué precio comprarle al productor, que no tiene otro lugar donde vender”, manifestó.
En ese contexto, destacó el rol que, a su entender, cumplió el Inym durante sus años de funcionamiento para transparentar la actividad yerbatera. “No puede ser que se esté pagando 280 pesos tres años después de que ya se pagaban 400”, cuestionó.
La caída de la producción no se refleja en el precio
Maciel estimó además que la producción de este año tendrá una caída de entre 20% y 25%, aunque consideró que esa reducción todavía no generó un impacto significativo sobre el precio. Según anticipó, podría haber una mejora durante el próximo año, aunque incluso llegar nuevamente a los 400 pesos implicaría recuperar un valor que ya se había alcanzado varios años atrás.
La resolución será analizada inicialmente en una comisión del Inym y luego podría llegar al directorio, que tiene prevista una reunión para el 29 de septiembre. Además, deberá evaluarse el aspecto jurídico de la iniciativa, ya que algunas de las atribuciones que se buscan delegar fueron establecidas por ley para ser ejercidas por el directorio.
Mientras avanza esa discusión, Maciel sostuvo que el objetivo de Misiones es preservar medidas específicas para la actividad yerbatera. “Pretendemos buscar herramientas que estén a favor de la actividad yerbatera. Y hoy consideramos que el Inym es la herramienta”, concluyó.

