El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), y candidato a la Secretaría General de las Naciones Unidas, advirtió sobre la ausencia de la ONU en los principales conflictos internacionales. También sostuvo que el organismo transita un proceso de “creciente irrelevancia” y planteó la necesidad de recuperar un rol activo en la resolución de disputas. En ese marco, se presentó como un eventual mediador y “constructor de puentes” en escenarios de alta tensión.
El Gobierno argentino oficializó su candidatura el 26 de noviembre y Grossi, de 64 años, proyecta un perfil de secretario general “imparcial pero no impotente ni indiferente”. La propuesta se apoya en un abordaje operativo y no meramente discursivo, con base en su trayectoria en la gestión de conflictos armados. Desde su llegada a la OIEA en 2019, y con mayor intensidad tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, el cargo adoptó una presencia sostenida en el terreno.
Grossi cuestionó la ausencia de la ONU en la resolución conflictos globales
“Lo que vemos al analizar la vida internacional es que las Naciones Unidas están bastante, por no decir completamente, ausentes de la solución de cualquiera de los conflictos que puedas imaginar dentro del mapa global”, expresó el diplomático. Enumeró escenarios como África, la guerra entre Rusia y Ucrania y tensiones en el sudeste asiático, donde “no se la ve”. A su entender, la ONU “no está cumpliendo a cabalidad el papel para el que fue creada”.

Uno de los ejes de su postulación se vincula con la intervención en la central nuclear ucraniana de Zaporiyia tras la ocupación rusa. Grossi viajó al lugar, instaló un equipo permanente del OIEA y mantuvo contactos con Vladímir Putin y Volodímir Zelenski. Ese esquema permitió acuerdos puntuales de cese del fuego y redujo el riesgo de un accidente nuclear en la planta.
El candidato propone un rol activo e imparcial del secretario general
A partir de su experiencia, Grossi planteó la necesidad de que la ONU “vuelva a las bases” y priorice la resolución de conflictos. “No podemos estar pretendiendo que los países sigan dando dinero a la asistencia internacional, a la cooperación, en un mundo donde proliferan las guerras. Si hay guerra no hay nada, no hay energía, no hay salud, no hay educación”. Además, indicó que el secretario general puede asumir un rol de “constructor de puentes” con iniciativas propias, “sobre la base de mi propia experiencia”.
En dialogo con la agencia EFE, el diplomático cuestionó lo que definió como una ONU “tremendamente declaracionista”, con pronunciamientos “que no sirven y que no le solucionan ningún problema a la gente de a pie”. En relación con Venezuela, llamó a “que el conflicto no se acentúe” y a “preservar la paz y la integridad territorial”, y consideró que Naciones Unidas podría facilitar un diálogo hoy sin plataforma. Sobre la estructura interna del organismo, señaló: “No puedes tener siete organismos que se ocupan del clima. Como diríamos en Argentina, hay que parar la pelota un poco y ver hacia dónde queremos ir con las Naciones Unidas”.

