Especialistas advierten que el uso de pantallas y redes sociales desde edades tempranas puede afectar el desarrollo cerebral y el rendimiento escolar de los niños. En Argentina, muchos acceden a su primer teléfono celular a los 9 años. Algo que preocupa a profesionales de la salud mental y la educación que recomiendan posponer su uso y establecer límites claros sobre el tiempo frente a las pantallas.
Al respecto, la psicopedagoga Ailén Rodríguez (MP 345) explicó a Canal Doce que las redes sociales y los dispositivos digitales deben incorporarse de manera controlada y progresiva en la infancia. Puntualmente, precisó que “se sugiere siempre a las familias es tener un control y que no inicien desde tan temprana edad porque tiene sus consecuencias, sobre todo en el impacto en el desarrollo del cerebro”.

El uso de pantallas incide en el rendimiento escolar
Además, la profesional indicó que la mayoría de los padres entrega un celular a sus hijos por presión del entorno y no por una necesidad concreta. “En nuestro país, básicamente los niños de 9 años ya están teniendo su primer celular y muchas veces cuando se les pregunta a los padres por qué se lo dieron a esa edad es porque ya sus compañeros o amigos lo tienen”, expresó. Por eso, remarcó que ese hábito puede repercutir en los procesos de memoria y atención.
Según la especialista, el uso constante de pantallas genera un estímulo pasivo que altera la capacidad de esfuerzo mental y la regulación de la dopamina, afectando el aprendizaje. “El cerebro tiene que trabajar solo y al estar tan acostumbrado a recibir este shock de dopamina, al momento de tener que hacer el esfuerzo implica muchos más desafíos. Por eso el aprendizaje se ve afectado y estadísticamente está comprobado que el uso de dispositivos incide en el rendimiento escolar”, concluyó.

